El aceite de oliva es especialmente consumido en Europa, sobre todo en los paises mediterráneos, cuyo clima favorece el crecimiento de estos árboles.
Es muy valorado por su intenso sabor, diferente a otros aceites como los de semillas, y por sus cualidades que lo hacen único, entre otras:
– Rico en acidos grasos insaturados y vitaminas, que protegen el sistema inmunitario y ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.
– Contiene enzimas que ayudan a proteger contra algunos tipos de cáncer.
– Ayuda a luchas contra la degeneración de la memoria y sus componentes antiinflamatorios alivian los dolores de articulaciones.
Desde los tiempos de la Grecia antigua empezó a darse importancia al olivo, otorgando a los ganadores de los Juegos Olímpicos una corona de ramas de olivo.
En los tiempos romanos, el consumo de aceite de oliva se extendió por todo el imperio, y la industria del olivo vivió un gran apogeo.
Desde entonces la región española de Andalucía se asentó como principal productora de este oro líquido, como empezó a conocerse, dado el color amarillo intenso de la variedad de mayor calidad: el aceite de oliva virgen extra.
¿Interesante? Cuéntanos en los comentarios si vives en una zona donde se consuma aceite de oliva o si tenéis alimentos característicos.